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El algoritmo como curador invisible (y con agenda propia).

Nos gusta pensar que lo que vemos en nuestras pantallas es el resultado de nuestras elecciones, pero no es así.

Los algoritmos ya funcionan como curadores invisibles decidiendo qué aparece primero en tu feed, qué noticia se vuelve tendencia, qué música te recomienda la plataforma o qué serie “no podés dejar de ver”.

El problema es que esa curaduría no es neutra, tiene una agenda y lo que busca es maximizar el tiempo que pasás conectado, multiplicar clics, impulsar compras, reforzar lo que ya consumiste y, en ese proceso, deja de lado diversidad, profundidad y voces distintas.

Distintos análisis muestran que los algoritmos favorecen lo que genera más interacción rápida (entretenimiento, polarización, escándalo, entro otros temas) en lugar de lo que puede aportar reflexión, contexto o mirada crítica.

En una nota publicada en Wired y titulada “The Latest Online Culture War Is Humans vs. Algorithms” se señala que el algoritmo prioriza lo inmediato y repetitivo mientras que la curaduría humana aporta autenticidad y diversidad. Por ejemplo, si ayer escuchaste una canción de un género, Spotify te va a recomendar más de eso hoy.  Si diste like a un post sobre cierto tema, tu feed de Instagram va a priorizar contenidos similares en las próximas horas o días.  Esto es lo que se llama “recencia”.

Esa lógica te encierra en un círculo de repetición. Te muestra lo inmediato y popular, pero invisibiliza opciones que podrían aportar valor, aunque no sean recientes ni virales. En otras palabras, el algoritmo se obsesiona con lo último que hiciste, mientras que un curador humano puede pensar en tu trayectoria, contexto y necesidades más amplias y así explicar por qué un contenido importa y en qué contexto ubicarlo.

Si el algoritmo ya elige por nosotros, ¿cómo recuperamos la capacidad de decidir qué mirar y qué dejar pasar?

En el próximo artículo de esta serie voy a explorar el arte de la curaduría humana, y qué habilidades hacen la diferencia frente a la automatización.

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