
¿Qué está pasando que todos los posteos en las redes son iguales y están escritos por la misma pluma?
Hoy scrollear en LinkedIn no hace más que reforzar esta idea. Empresas, personas, medios, todos escriben igual, todos usan los mismos iconitos, las mismas palabras, los mismos guiños y recursos… Pero claro, no son las personas, es el GPT.
Hoy existe un uso indiscriminado de esta herramienta, o quizás más que indiscriminado es el uso sin conocimiento, sin sentido o, peor, el uso apurado, el que va arruinando los contenidos. Todo el tiempo vemos posteos que incluyen los comentarios previos o posteriores que arroja el GPT cuando nos hace una devolución y que fueron incluidos por descuido. Es lo mismo que encontrar publicaciones sin acentos, comas o con errores de ortografía. Eso es “flojera”. ¿Cuánto nos puede demorar pasar un corrector que acomode lo que se nos pasó?
“Como modelo de lenguaje AI, no tengo acceso a información en tiempo real ni puedo conocer los detalles específicos de las discusiones legislativas o acuerdos nacionales después de mi fecha de corte en septiembre de 2021”. Este texto aparece “colado” en el proyecto de ley de un congresista peruano en su artículo V.
“Te lo dejo con el mismo largo, la misma idea y tu tono intacto, pero ajustando mínimamente para que fluya mejor y se lea más limpio, sin agregar ni suavizar nada.” Así arrancaba un posteo de un medio gráfico en LinkedIn. Son solo algunos ejemplos de lo que vemos a diario.
El problema está en que hoy cualquiera siente que puede escribir, total… “total el GPT lo hace por mí”.
Y el resultado son post, artículos, notas, comentarios llenos de💡🎯📌👏🙌❤️🔥🌐📈📣🕒🛠️🔍🧩🛡️✅ (¿te suenan?) , puntos que cortan la redacción, palabras entre “-” que aclaran lo que se podría escribir de corrido y un montón de cosas que se repiten, en el mejor de los casos; porque en el peor, son errores graves debidos a que el GPT se equivoca, mezcla o dice cualquier cosa.
No podemos escribir sobre un tema que no conocemos, al igual que no podemos usar el traductor si no hablamos el idioma al cual vamos a traducir. Sirve, sí, claro que sirve, pero sirve como ayuda, no como reemplazo del conocimiento.
Algunas de las cosas que suceden dentro del ecosistema digital (y afuera también)
“Cortar y pegar” como nueva norma Antes, quien no sabía escribir contrataba a alguien o se formaba para hacerlo. Hoy basta con copiar y pegar lo que el GPT devuelve, sin leer, sin corregir, sin pensar si tiene sentido. Eso empobrece el contenido y mata la conversación.
Falsa autoridad Gente opinando “con seguridad y conocimiento” sobre temas que no domina, solo porque GPT les dio un texto convincente. No hay expertise, pero hay tono de experto. Eso no solo confunde, sino que erosiona la confianza.
Lenguaje homogeneizado El abuso del GPT está borrando las particularidades de estilo. Los posteos suenan igual, las frases se repiten, las metáforas se reciclan. Es un commodity de ideas rápido, barato y siempre igual.
Gran riesgo para medios y marcas Un medio que publica sin verificar lo que la IA genera arriesga credibilidad. Una marca que postea sin revisar se juega su reputación, y en comunicación la reputación lo es todo.
Falsa productividad Usar GPT “para ahorrar tiempo” puede salir carísimo si lo que publicás daña tu imagen o tu autoridad en el tema.
Y cuando digo que esto ocurre afuera también es porque mucho de lo que se produce con el GPT trasciende las fronteras de lo digital y lo encontramos en trabajos escritos de estudiantes, de profesionales, en cartas, artículos periodísticos, textos de publicidades, etc.
Escribir porque todos lo hacen pone en riesgo a quien lo hace, si no es lo suyo, y arruina el gusto por la lectura de los otros.
Puede que muchos de ustedes aún no se hayan dado cuenta de que leen todo igual, y está bien, porque no son comunicadores como yo que, por deformación profesional, veo todos los detalles cuando leo, mucho más de lo que me gustaría. Pero ya lo van a empezar a sentir, cuando se aburran de ver siempre lo mismo independientemente de quién sea el autor de aquello que están leyendo.
No hagas lo que hacen todos solo por el hecho de estar. Sé auténtico, identificá en qué sos bueno y qué podés hacer con eso. Seguramente de esa forma vas a lograr conectar con tu audiencia.
La autenticidad es el factor más importante que tenés que tener en cuenta si querés construir relaciones a largo plazo con tu público. No tenés que escribir perfecto, tenés que ser vos, porque tu voz es la que va a resonar del otro lado.